La carta de baile

Amado Amoramargo:

Te escribo hoy, en el día de tu cuadragésimo primer aniversario, si no lo he hecho antes, no ha sido por falta de ganas o de tiempo; ha sido por cobardía. Quizás te podría haber escrito en cualquier momento del día o de la noche, en Florencia  o en New York, en un instante o en una eternidad.

He estado presente en todos los diferentes cuerpos que has amado y, mil veces he tejido tu alma, pero nunca te has percatado de mí. No solo soy el timón que dirige tu vida...

Soy él que se pierde en tu risa.

Soy él que se bebe tus lágrimas.

Soy el que navega por tus rojas venas.

Soy tus movimientos más armoniosos y el repiqueteo de tus palmas.

Soy él que da cuerda cuando tu corazón se agota por dar amor.

Y soy el contrato que firmaste de por vida.

Más de lo que imaginas, soy. Formo parte de ti... Soy todas las células que respiran, que suspiran contigo.

 

Soy…

 

Soy tú

 

Firmado,

El Baile

Pili Egea

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